Milagros Lemaire
5 de setiembre
CON MUCHO CARIÑO PARA VIVI Y ANGE ALFABETIZAR? Ahora que lo pienso, ser pobre cuarenta años a tras no era tan malo, uno tenía más tiempo de imaginar y soñar, quizás porque la vida te ayudaba. Por ejemplo ir al baño era algo más poético, y libre no solo porque uno miraba para arriba y disfrutaba de la naturaleza y el canto de los pajaritos, sino porque podía perder todo el tiempo del mundo leyendo las noticias de las hojas de diario que colgaban del gancho de palo de escoba que papá había inventado para que no se ensuciaran. Y ahí leer sí que valía la peña, uno podía elegir entre grandes hojas por dónde empezar, si quería seguir o si lo mejor era cortarla y guardarla en el bolsillo para poder seguirla leyendo después. Un poema japonés diría: Diario… no gracias, ahora usamos papel higiénico. ME UN PLACER CONOCERLAS! LAS QUIERO PROFE, GRACIAS.
- A Rosana Cencha Jose, Fernanda Martinez, Gaby BC y19 personas más les gusta esto.

Laura Suarez
5 de septiembre a las 10:54
La escritura se convierte entonces, como la vida misma, en un atravesar, narración de viaje para liberarnos de las cosas, no evitandolas sino atravesandolas, como queria Pavese. Maria Teresa Andruetto
Ayer fueron casi 5 horas atravesadas por un pedacito de la vida de cada una, sentimientos, experiencias y mucha pero mucha EMOCION, valio la pena quedarse y compartir, de algun modo sostenernos mutuamente. No fue un tramite, fue algo intenso, profundo y valioso. Gracias por propiciarlo.










