viernes, 21 de agosto de 2015

El sol... Mirta Mezzadra

“El sol  había  caído ya, cuando el hombre semi tendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la  cabeza: se sentía mejor. A su alrededor todo era agua, una serena, salada y fría agua… y él estaba ahí solo en esa canoa, algo sucio, con olor, con temor.
El sol seguía cayendo, la luz se iba escondiendo y una luna algo tímida  se iba asomando  y tal vez, ese hombre que ya no estaba semi tendido en la canoa, comenzaba a preguntarse, a preocuparse, a desesperarse… y es que era tanta la soledad que sentía que hasta aquel sol que ya se había ocultado y esa luna que ya se había asomado, parecían su más entrañable compañía.”


                                                                                             

No hay comentarios:

Publicar un comentario